
Según dio a conocer el alto funcionario, luego de tres años de investigación, TASA implementó este sistema en el 2009 por primera vez a escala industrial en la planta de Samanco, a pocos kilómetros al sur de Chimbote, y luego lo replicó en sus 13 plantas a nivel nacional, generando una inversión superior a los USD$ 24 millones.
Pinillos reveló que en la actualidad los efluentes de todas las plantas de la empresa se encuentran por debajo de los valores establecidos, que son 350 mg/L y 700 mg/L de aceites y sólidos totales suspendidos, respectivamente.
“Nos sentimos muy orgullosos de haber liderado este proceso de mejora ambiental en el sector pesquero con resultados muy beneficiosos para el medioambiente, como por ejemplo , devolver al mar cerca de 1’800 mil m³ de agua clarificada que cumple con creces lo exigido por la ley” manifestó Carlos Pinillos.
Además, Pinillos señaló que fruto de un buen manejo del agua en los procesos TASA viene reutilizando y reciclando el 67% del consumo total de agua de la red pública en el proceso productivo; asimismo, con la instalación de modernas plantas de tratamiento de efluentes domésticos se ha logrado reutilizar esta agua sembrando 39 mil áreas verdes.
Esta certificación fue entregada por el representante de la SGS, Joaquín Aramburú al gerente de TASA, el 18 de julio durante una breve ceremonia TASA realizada en las instalaciones de la planta pesquera del Callao.
Previamente periodistas de Chimbote y Lima participaron del seminario “Retos del sector pesquero en medioambiente”, que concluyó con una visita a las instalaciones de la planta, donde los comunicadores sociales pudieron conocer el proceso completo de la elaboración de la harina y aceite de pescado, y constatar los procesos tecnológicos y manejo medioambiental utilizados por esta empresa pesquera.