Chimbote en Línea (Por: (Por: Prof. Inés Bello) El segundo domingo de mayo, fecha memorable, es el día del ser más querido y especial sobre la tierra, el día de mamá. Desde que el niño es concebido, el amor de madre empieza a fluir por cada parte de su ser, preocupada, ilusionada, abnegada por darle lo mejor a ese pequeño que lleva dentro de su vientre.
Cuando el niño crece e ingresa al nivel inicial, ya es capaz no solo de sentir el amor de su madre sino que lo puede ver, lo puede experimentar, lo puede comunicar.
Es así que niños y niñas de 5 años de edad de la institución educativa N° 1564, ubicada en Nuevo Chimbote, quisieron relatar algunas experiencias del amor abnegado que tienen las madres con sus hijos e hijas.
Al preguntarles ¿qué hace mamá por ti?, no dudaron ni por un segundo relatar todas las acciones amorosas que hace mamá, con un brillo en los ojos y una sonrisa que demostraban la dulzura y encanto de aquellos momentos que mamá les regala día a día.
“Mi mamá juega conmigo a las escondidas”, “mi mamá celebra mi cumpleaños”, “me lleva a pasear al polideportivo”, “mi mamá me peina”, “me arropa cuando me voy a la cama”, “me lleva al colegio”, “mi mamá plancha mi ropa”, “mi mamá cocina en la parrilla”…
Del mismo modo se les pregunto ¿y tú, qué haces por tu mamá? unos sonrieron, algunos respondieron rápidamente y otros lo pensaron por unos segundos.
Todos al final recordaron que siendo aún pequeños ellos también pueden y están dispuestos a responder al gran amor de mamá: “la cuido cuando está enferma y le doy de comer en la boquita”, “le ayudo a barrer la sala con la escoba”, “le ayudo y juego con mi hermanita cuando ella cocina”, “le ayudo a cargar las bolsas cuando va a comprar”, “le ayudo a guardar la ropa en los cajones”, “le pongo el 4 en la televisión para que vea su novela”…
Grande madre, que inspira en sus hijos ese amor que es único, ese amor que pasa por todas las etapas del ser humano, que permanece en el tiempo, que nos arrulla y nos hace sentir especiales aunque seamos adultos; que nos hace soñar, recordar, suspirar, mirar al cielo y decir ¡GRACIAS, TE QUIERO MUCHO MAMÁ!
(Publicado en Mar Adentro, mayo 2017)