lunes, 24 de agosto de 2026
Libre Opinión

¿Dónde está el fondo?

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¿Dónde está el fondo?

Chimbote en Línea (Por: Ricardo Ayllón) Hace una docena de años, cuando empezaba a conocerse la andanada delincuencial de la pareja Fujimori-Montesinos, cuando el Perú se ruborizaba e indignaba por todo lo que este par había cometido aprovechándose de su cómoda posición –desde comprar casi todo el Poder Judicial hasta manejar medios de comunicación, pasando por asesinatos, torturas, robos, tratos con el narcotráfico y un largo etcétera–, mi amigo el poeta chimbotano Jaime Guzmán me preguntaba como interrogándose a sí mismo: “¿Tú crees que el Perú ya tocó fondo, Ricky?”. Sinceramente, yo creía que sí; hacía un repaso de la corruptela de gobiernos pasados, y pensaba que ese par se había coronado como lo peor de nuestra historia.

Pero estaba equivocado. No sabía que estos dos habían dejado sus huevecillos, su mala semilla, su virulencia generalizada. Y debí imaginarlo, debí haber calculado que si todo el mundo veía con asco y asombro las fechorías de aquella dupla, había también gente sin escrúpulos que las admiraba, que en alguna parte de su oscuro y retorcido corazón había hechizo, seducción, y las hacía sus referentes animándose a jugar el mismo juego.

Y sí, pues; sí, querido Jaime; cuando replicabas luego diciendo que yo estaba equivocado, tenías toda la razón. “Todavía falta mucho, compañero –comentabas con cara de clarividente–, la mierda todavía está fresquita, vas a ver que esto es solo el comienzo”.

No recuerdo que en años recientes nos hayamos sentado a comentar las fechorías de César Álvarez y su mancha voraz, quizá lo hiciste con otros amigos cercanos a ti; pero me habría gustado que te quedaras entre nosotros, no te hayas ido tan pronto de este mundo, para que me dieras tu análisis actual.

Está saliendo nuevamente la mierda a la luz, estamos viendo que no solo Áncash está contaminada de esta inmundicia si no que la enfermedad se ha propagado en otras regiones y, en tu ausencia, querido amigo, me hago solito la pregunta: ¿Ahora sí habremos tocado fondo?

Tengo miedo de ir tras la respuesta. ¿Qué nos garantiza que estos no estén dejando también sus huevecillos?, ¿quién nos asegura que ya aprendimos la lección y de aquí en adelante lo que haremos será baldear el camino lleno de excremento?

Con un gobierno central de espaldas a la seguridad ciudadana y ocupado solo en mantener una “economía estable”; la tendencia cada vez mayor de padres ausentes en casa y ocupados únicamente en hacer dinero; el surgimiento de una suerte de casta de sicarios; la intolerancia generalizada por razones de raza, sexo y condición social; el descuido en la formación moral, cultural y reflexiva; los excesos de un aprendizaje centrado únicamente en conocimientos; los frívolos desbordes de la televisión; los permanentes e incondicionales pactos del poder político con el capitalismo inmisericorde, entre otros males accesorios, temo que lo que queda es el mejor caldo de cultivo para una sociedad aún más enferma.

Entonces, ¿cuánto más crees tú que seguiremos cayendo, querido Jaime?
 

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