
Chimbote en Línea (Por: Ricardo Ayllón) Más de una vez se me ha preguntado por el motivo de esta página semanal (“Compaginando”), dónde está el “negocio”, cuál es la razón de andar rastreando obsesivamente los libros y sucesos literarios de nuestra ciudad. El origen está, me parece, en aquella mañana de invierno de 1988 cuando me topé con un ejemplar del libro de poesía “Diálogos con un orfebre”, de Dante Lecca. Andaba por los 19 años, el fervor por la literatura me gobernaba ya, y era costumbre vagar por las librerías ambulantes de Lima para hacerme de textos que me llamaran la atención. Hasta esa fría mañana no se me había ocurrido indagar por autores chimbotanos. Sospechaba que había algunos, pero no conocía sus nombres ni los títulos de sus libros.
Ocurrió, sin embargo, que aquella vez la tapa negra y sencilla del poemario de Lecca lucía encima de una gran ruma de libros, y yo lo tomé atraído por la peculiaridad de su título. Hojeándolo, descubrí que el autor era mi paisano, sus poemas eran muy buenos y apenas tenía un año de ser editado.
Ese mismo día imaginé a otros autores y libros similares, y desde entonces en mi búsqueda de buena literatura por la gran Lima incluí textos chimbotanos. Esta historia prosperó cuando empecé a conocer personalmente a los propios escritores, hice amistad con la mayoría de ellos y me interesé en seguir de cerca su rumbo creativo.
Desde la publicación del estudio “El rostro de la brisa. Chimbote en su literatura” (1992), de Saniel Lozano Alvarado, donde se hace un repaso serio e importante de la obra de narradores y poetas en Chimbote, se han plasmado pocas revisiones al proceso de la creación literaria en esta ciudad, publicándose hasta el momento solo miradas parciales en revistas y medios similares. Debido a que la narrativa y la poesía de Chimbote constituyen ya un verdadero corpus, es preciso desarrollar una nueva aproximación a esta actividad que abra un derrotero de estudios puntuales y estimule el interés por su lectura.
“Compaginando” no es, obviamente, una respuesta a esta necesidad, no es para nada una visión académica de la literatura chimbotana, sino solo mi opinión particular, actual y semanal de su proceso creativo. Se trata, en síntesis, de una labor de revisión convencional, no precisamente hermenéutica sino meramente periodística donde, como se sabe, el soporte extensivo exige brevedad y concisión. “Compaginando” espera ser con el tiempo una herramienta de análisis dirigida al lector de a pie, aquel que solo quiere saber cómo se desarrolla la poesía, el cuento, la novela y otros géneros liminares en Chimbote, y, a partir de ello, se persuada de que esta ciudad vive un momento importante de su creación literaria, con todo el ánimo de forjar una tradición que la haga sólida en el contexto nacional.




