Chimbote el Línea.- A ti niña, o, mujer y varón que labras la tierra para darnos el alimento de cada día. A ti que desde tempranas horas antes que raye el alba hasta la puesta del sol, sales a tus faenas para dar gracias a Dios por la tierra, casa común de todos, que la riegas con el sudor de tu frente, la sonrisa y la angustia de que si hay sequía o friaje como quedarán tus cultivos o tu ganado.
A ti hermana, o que trabajas fuerte, a veces con instrumentos rudimentarios, bregando cada día y con tu ejemplo nos enseñas a cuidar la madre tierra. Porque en ella quiso Dios, poner la semilla del amor y de la esperanza, para que vivas una vida mejor con dignidad. Sin embargo, muchas veces eres olvidado. No se te ofrece educación ni como mejorar el riego de tus tierras, utilizando bien el recurso agua, o dándote las técnicas apropiadas para mejorar los cultivos y el cuidado de tus animales.
A ti hermano del campo, queremos pedirle al Señor que ilumine a nuestras autoridades a nivel nacional, regional y local, para que te presten atención en la mejoría de la calidad de tus tierras y productos, para que tú tengas un trato más humano y justo. Para que tengas acceso a la educación, a la salud, a la protección de tus tierras. Porque tú nos enseñas a cuidar el medioambiente.
“Miren los pájaros del cielo; ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta”(Mt. 6,26) nos dice Jesús, para indicarnos la confianza en Dios y que tú la tienes. Sin embargo el ser humano de hoy, quiere quitarnos ese aire fresco y esa campiña que tú te gozas en cuidar.
Señor fortalece a las mujeres y varones que labran la tierra y que nos alimentan. Que la codicia de algunos no sigan destruyendo el medioambiente. Que se busque el desarrollo integral con más ingenio y sabiduría. Que escuchemos tu Palabra de vida, para pensar en el futuro del país, que se le de a los hermanos del campo un trato digno y justo. Que lo que producen sea también para su bienestar con una educación integral para que no sufran la falta de agua. Que se aproveche el tiempo de las lluvias con la construcción de pequeñas represas, el riego por goteo y una producción de la agricultura familiar donde se venza la pobreza con capacidad de inversión. Porque invertir en el pobre es educarlo y formarlo con la creación de pequeñas industrias y con una fe profunda que Cristo es el centro de nuestra vida y de nuestra historia porque Él ha venido para darnos vida y para que seamos portadores de vida, de paz y de dignidad. (Fr. Héctor Herrera, o.p.)
FELÍZ DÍA DEL CAMPESINO TE DESEA RADIO SAN MARTÍN.