Chimbote en Línea (Por: Víctor Pasco).-–Chupa, pe’. ¿Acaso no eres de los nuestros?
El cholo Pepe llenaba y vaciaba el vaso con mucha prisa, como si estuviera ansioso, temeroso de algo. Pero no decía nada, solo tomaba e insultaba. Tomaba y se hacía el que no sabía nada.
–Ayer, ‘ta que me metí con un hembrón… pa’ agarrarla tenía que tener cuatro manos… ¡Qué curvas!
Nadie le creía esa historia. Olía a podrido. Sin embargo, se empeñaba en hacernos creer en sus aventuras.
Cuando se detuvo y eructó, fue cuando se sinceró. Llenó de nuevo el vaso y, golpeando la mesa, dijo:
–Ta’ que me jodí, causa. Ya la jodí.
– ¿Qué huevada has hecho ahora, Pepe?
–Ta’ que la he embarazado… la embaracé a la Sofía. Hoy mismito me ha dicho que no le baja y…
–Serás huevón… ¡para eso hay jebe! Ahora sí que la embarraste…
Nos terminamos la botella y cada uno siguió su camino. No volvimos a vernos, somos amigos pero no nos apetecía juntarnos ni queríamos tener que ver el uno en los asuntos del otro.
Lo último que supe de él es que lo balearon cuando quiso vaciar un banco. Ya la había hecho, solo que se quedó pensando mucho tiempo y los polis lo pillaron en plena huida. Pobre cojudo, si no hubiera embarazado a la Sofía su vida habría sido otra.
Ahora voy a ver su chibolo. Tiene tres añitos y es igualito a él. Le gusta la pelota y parece bien vivo. Le dejo unos billetes a la Sofía y salgo.
Ya basta, mucha cojudez. Ahora sí me dedico a algo legal y me aseguro una muerte digna. A tu nombre, cholo Pepe, y al de tu hijo que de seguro seguirá tus pasos.
Solo espero no me atraque una tarde que vuelva a casa, porque él es el futuro del Perú, la nueva generación, lo que se viene. Y con la joya de padre que ha tenido, tengo miedo de que me muerda cuando me acerco.(Por: Víctor Pasco)
(Foto: Orihuela)