domingo, 23 de agosto de 2026
Libre Opinión

Matemáticamente, estamos eliminados…

5 min de lectura
Compartir:
 Matemáticamente, estamos eliminados…

Chimbote en Línea(Columnistas- Por Germán Torres Cobián).-La concluyente derrota de la selección peruana de fútbol   ante el  buen conjunto uruguayo, ha sido  un  golpe definitivo  para quienes conservaban  la esperanza de que el Perú clasifique al Campeonato Mundial de Fútbol, Brasil-2014.

 Por el contrario, tal resultado reafirma la convicción de quienes desde un principio pensamos que  el equipo dirigido por Sergio Markarián no tenía posibilidades de llegar a dicha competición porque  la mayoría de jugadores que nos representan en estas eliminatorias padecen, lisa y llanamente, de una preocupante mediocridad.

A nuestro juicio, ha sido  iluso, inútil y quimérico que el aficionado peruano haya puesto desmedidas esperanzas en nuestra selección de fútbol porque en ningún momento de las eliminatorias ha dado muestras de jugar al nivel de los más importantes equipos sudamericanos.

Quienes desde hace más de cuatro décadas venimos contemplando torneos futbolísticos  de categoría internacional (ahora todo el mundo lo hace con la TV por Cable) creo que tenemos mayores elementos de juicio para discernir sobre lo que es un buen equipo de fútbol que aquel hincha  que se ha acostumbrado a ver, año tras año, la insulsa y soporífera Liga de Fútbol  de nuestro país, la Copa Perú o las ligas distritales, provinciales y regionales de fútbol chicha.

Es preciso convencernos de que, actualmente, el fútbol peruano está atravesando una de sus peores épocas y que en el continente americano está al mismo nivel que Bolivia y Paraguay (la tabla de posiciones de las eliminatorias lo confirma) y los países centroamericanos. Estados Unidos, Ecuador y Colombia ya nos superaron hace bastante tiempo.

Esta es una realidad palmaria que cierto periodismo deportivo interesado pretende ocultar al sufrido aficionado apelando machaconamente a los mejores momentos de nuestro fútbol: la hazaña de la selección olímpica en Berlín-36  y la gran actuación de nuestro equipo en el Mundial México-70. Este periodismo es el mismo que suele magnificar las irrelevantes carreras  deportivas  en el extranjero de Pizarro, Farfán, Guerrero, Benavente y otros (casi todos están en el banquillo de los suplentes) a quienes se pretende equiparar con Messí, Ronaldo, Falcao, Mascherano, Neymar…

Después de examinar el juego de todos los equipos sudamericanos en las eliminatorias, hemos llegado a la siguiente conclusión: excepto Bolivia y Paraguay, el resto de selecciones nos superan ampliamente en técnica, estrategia, preparación física, juego en equipo, coraje y mentalidad ganadora. Es más, descontando al portero Fernández, carecemos de una defensa sólida, y adelante no disponemos de por lo menos dos creadores individuales capaces de desquilibrar a los defensores contrarios y resolver un partido favorablemente en diez segundos, como lo hacían Cruyff,  el gran Romario, Koemann y Ronaldinho  en el Barcelona;  o Bebetto en La Coruña, Raúl en el Real Madrid, o Luis Suárez y Forlán en el actual equipo uruguayo, por citar algunos ejemplos.

Ni Pizarro, ni Farfán, ni Guerrero son creativos de medio campo para arriba; carecen de aquello que se llama imaginación, inteligencia, genialidad. Sólo son oportunistas: cuando el balón les cae por casualidad  a los pies, cerca al área, intentan introducirlo en el arco del rival pero la mayoría de las veces fallan clamorosamente. Eso sí, somos expertos en tirarnos al suelo simulando faltas del contrario, y versados en hacer faltas al rival. Así pues, los peruanos tenemos  un equipo anodino con un buen entrenador.

Porque sí, señores, Markarián es un buen entrenador que no puede hacer milagros con un equipo lleno de jugadores veteranos y corrientes. Ahora que hemos perdido ante el equipo charrúa, ese mismo periodismo mercenario que antes lo ensalzaba, ha empezado a pedir  su cabeza; como si a estas alturas de las eliminatorias,  su salida de la selección peruana pudiera servir para algo.

¿Qué le aguarda a la selección peruana de fútbol en las últimas fechas de las eliminatorias? Más debacles, o tal vez alguna victoria cuando ya da igual ganar, empatar o perder. En fin, todo esto lo comentamos en unas circunstancias en que amplios sectores de la población peruana han caído en el fanatismo respecto a nuestra clasificación, a tal extremo que muchos aficionados aún creen que podemos ir al Mundial de Brasil. Cuando la realidad nos dice que matemáticamente estamos eliminados. Por eso, no tendría nada de extraño que por esta nota se nos acusara de “derrotismo”, de “falta de sentimiento nacional” y hasta de “traición al Perú”. Como si la seguridad, la dignidad y el prestigio de nuestro país radicara en los pies de once futbolistas mediocres. (Por Germán Torres Cobián)

Compartir: