
Chimbote en Línea (Por: Víctor Pasco) Entonces estoy frente a un gran parque, en una avenida larga, casi infinita. Ella camina delante de mí, hablando con una vieja amiga. Yo trato de oír la conversación para saber en qué momento adelantarme y decirle todo lo que he querido decirle desde hace unas semanas atrás.
En estos días has sido un fantasma… –le diría y trataría de leer su expresión porque sé que no dirá nada.
Cerca al paradero de buses no puedo tolerar más la situación y me adelanto. Hago como si no la hubiera visto y me pongo delante de la vidriera de una librería. Ella viene hacia mí, tampoco ha notado mi presencia. Camino hacia ella y vuelvo a retroceder, pero ella parece tener los ojos en cualquier otro lado menos en el camino.
Trato de buscar su mirada o al menos aparecerme frente a ella para que me note y deje de hablar y se detenga. Necesito decirle que…
Reduzco la distancia y me paro a unos cincuenta pasos de ella. Pasa un bus y sigo su camino hacia la avenida Arequipa. Me distraigo unos segundos y al voltear a verla, ya debe estar muy cerca de mí. Pero ella ya no está frente a mí.
Incrédulo por lo que acaba de ocurrir camino más rápido y me meto al fast food de la esquina, ella no está ahí. Tampoco en el pasaje y mucho menos ha cruzado. ¿Entonces? ¿Dónde está?
…Es medio día de un verano cualquiera en la Gris y, sí, en las últimas semanas ella ha sido un fantasma…




