
Chimbote en Línea.- La tecnología forma parte de la vida cotidiana y facilita la comunicación, el aprendizaje, el trabajo y el acceso a información. Sin embargo, cuando la conexión permanente se vuelve un hábito difícil de controlar, puede afectar la concentración, el descanso y el tiempo para otras actividades. En este contexto, la desintoxicación digital propone establecer periodos de desconexión voluntaria y saludable para recuperar un uso más consciente y equilibrado de la tecnología.
Jimmy Mendoza, docente de Psicología de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP) Campus Chimbote, recomienda algunas pautas para aplicar la desintoxicación digital y mejorar el bienestar.
1. Identificar hábitos digitales para ser regulados. Antes de establecer un periodo de desconexión, es importante reconocer cómo y para qué utilizamos la tecnología. Revisar constantemente las redes sociales, consultar el celular sin una finalidad concreta o permanecer conectado durante actividades familiares son señales de un uso que puede requerir límites. Identificar estos patrones permite tomar decisiones más conscientes y establecer objetivos realistas de desconexión.
2. Establecer momentos y espacios libres de dispositivos. El digital detox no implica abandonar completamente la tecnología. Una estrategia efectiva es establecer momentos del día sin dispositivos para favorecer una mayor atención y presencia en las actividades cotidianas.
3. Reducir las interrupciones digitales innecesarias. Desactivar notificaciones que no requieren una respuesta inmediata y establecer horarios específicos para revisar mensajes o redes sociales permite disminuir las interrupciones y recuperar el control sobre la propia atención.
4. Sustituir el tiempo de conexión. Caminar, practicar algún deporte, leer, desarrollar un pasatiempo, conversar presencialmente o compartir tiempo con familiares y amigos son alternativas que permiten recuperar espacios que son ocupados por las pantallas. El propósito es aprovechar ese tiempo en experiencias que aporten al bienestar personal.
5. Convertir la desconexión digital en un hábito sostenible. El digital detox es una oportunidad para desarrollar una relación más equilibrada con la tecnología. La clave está en encontrar un equilibrio entre aprovechar los beneficios de la tecnología y establecer límites cuando su uso empieza a interferir con el descanso, la concentración, las relaciones interpersonales u otras actividades importantes.
Finalmente, la desconexión digital no implica rechazar la tecnología, sino aprender a utilizarla de manera consciente. Establecer límites, reducir las interrupciones y recuperar espacios para el descanso, la interacción presencial y las actividades personales puede contribuir a una relación más saludable con los dispositivos digitales.




