
Chimbote en Línea .- La inclusión en la educación superior es un paso fundamental hacia una sociedad más equitativa. La prevalencia del Trastorno del Espectro Autista (TEA) es de 1 en cada 100 niños en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El Perú cuenta con la Ley N.° 30150, que protege los derechos de las personas con TEA en aspectos como diagnóstico temprano, salud, educación integral y empleo. Por lo tanto, la implementación de políticas públicas en institutos superiores y universidades resulta fundamental.
Según el Conadis, más de 28 mil personas con autismo están inscritas en el Registro Nacional de la Persona con Discapacidad; sin embargo, la Defensoría del Pueblo advierte que el 97 % de los casos, en su mayoría mujeres, no han sido diagnosticados. Frente a esta realidad, la educación superior juega un papel clave en la inclusión y el desarrollo de oportunidades para esta población.
Acciones claves para la educación superior inclusiva
La concienciación y capacitación de docentes y personal administrativo es esencial para construir un entorno universitario accesible para todos. Catalina Vásquez Viloche, directora de Servicios de Salud de la Universidad César Vallejo (UCV), resalta la importancia del seguimiento a estudiantes con vulnerabilidad, incluyendo aquellos con TEA.
“Todos los estudiantes en situación de vulnerabilidad, con TEA o alguna otra discapacidad física o sensorial, tienen un seguimiento integral por parte de los servicios de salud. Esto incluye la identificación de necesidades específicas, de tipo académico, de infraestructura, socioemocionales, entre otras, para posteriormente ser atendidas”, indicó la especialista.
Un aspecto clave para la inclusión es la preparación de los docentes para trabajar con estudiantes neurodivergentes. “Desde el área de Servicios de Salud, realizamos acciones de sensibilización e información, que abarcan todas las necesidades de la población vulnerable dentro de la universidad", explicó Vásquez Viloche.
Recomendaciones para una educación inclusiva
Para fomentar un entorno universitario accesible y cómodo para estudiantes con TEA, los especialistas recomiendan:
• Comunicar de manera clara y estructurada: dar instrucciones escritas y orales, evitando lenguaje figurado o ambiguo.
• Crear ambientes sensorialmente amigables: reducir luces intensas y ruidos excesivos, y ofrecer espacios tranquilos para la concentración.
• Flexibilizar la evaluación: permitir más tiempo en exámenes y valorar diferentes formas de participación.
Construyendo una sociedad más inclusiva
La UCV cuenta con una política de inclusión y no discriminación que promueve el pluralismo, la tolerancia y el diálogo intercultural. La clave está en entender que todas las voces merecen ser escuchadas y que, a través de la empatía y el respeto, se pueden generar cambios significativos en la comunidad educativa y en la sociedad en general.
¡La inclusión comienza cuando entendemos que todas las voces merecen ser escuchadas!
Comentarios
Comentar