
Chimbote en Línea (Por: Ricardo Ayllón) José Reyes Carranza, comunicador social de profesión y ex dirigente sindical durante muchos años en Chimbote, tuvo la suerte de estudiar en el Colegio Nacional San Pedro nada menos que junto al poeta Juan Ojeda (Chimbote, 1944 – Lima, 1974). Eran las postrimerías de los años 50 y los primeros del 60 y, por ese tiempo, Reyes Carranza no sabía que Ojeda se convertiría en un emblema de la actual poesía peruana.
Los años han transcurrido y, consciente de la importancia de su obra, Reyes Carranza formó hace poco con otros intelectuales de Chimbote el Colectivo “Juan Ojeda”, que intenta hacer más conocida su poesía entre estudiantes y ciudadanos del puerto.
Sin embargo, recordó también que guardaba en el baúl de los recuerdos fotografías del año en que juntos hicieron la promoción de secundaria, con viaje a Puno y fiesta incluidos. “Fuimos promoción 61, pero él estudiaba Letras y yo Ciencias; es decir, estuvimos en aulas diferentes. Pero la excursión la hicimos juntos (yo me uní al salón de Letras), lo mismo que el baile de promoción”, me explica Reyes Carranza.
Las siguientes, son imágenes poco conocidas del Ojeda colegial, meses antes de despedirse de Chimbote y migrar a Lima, donde estudiaría Filosofía en la Universidad de San Marcos.
Pero hay más: gracias a la familia del poeta se han podido obtener imágenes de su acta de nacimiento, según la cual la fecha en que vino al mundo fue el 27 y no el 24 de marzo como muchos creíamos; y, curiosamente, aparece inscrito como Juan Ruperto Ojeda y Ojeda.
Asimismo, retratos junto a sus padres y hermanos. Pero también el final: dos fotos reveladoras de su sepelio, una desde la ciudad universitaria de San Marcos, en la que creemos identificar a un joven poeta Julio Carmona (levantando el ataúd, en el ala izquierda); y un último retrato en el Cementerio El Ángel, donde hallamos, asomándose entre dos mujeres, al escritor Gregorio Martínez (parte izquierda, de casaca blanca).
Las leyendas de las fotos que leerán a continuación han sido escritas por el propio Reyes Carranza, a quien agradecemos por facilitarnos estas imágenes que nos permiten conocer más a un poeta cuyo arte sigue navegando entre nosotros.




