domingo, 23 de agosto de 2026
Libre Opinión

El grupo Isla Blanca en tres muestras narrativas

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El grupo Isla Blanca en tres muestras narrativas

Chimbote en Línea (Por: Ricardo Ayllón)  Con 38 años de existencia, el grupo de literatura Isla Blanca de Chimbote mantiene su vigencia gracias a una actividad permanente de creación personal, reuniones constantes, renovación de sus integrantes, aparición eventual de su vocero (la revista Alborada), así como publicación individual de libros o muestras de carácter colectivo. De este conjunto de actividades, una servirá para tomarle el pulso a una parcela importante de su labor: la publicación de sus muestras colectivas de narrativa “Tiempo de pesca”, “Atravesando la nada” y “Reflejos y sombras”, los que permiten definir los rasgos actuales y la dirección que toma su producción.

“Tiempo de pesca” (Altazor, 2005), donde participan once de sus miembros, sirve para que el lector conozca los modelos verbales, las influencias estilísticas y las preferencias temáticas del grupo desde su nacimiento hasta ese año, como el peso del realismo y la demanda social (Gonzalo Pantigoso y Marco Cueva), de lo real-maravilloso (Óscar Colchado y Brander Alayo), de lo infantil y místico (Félix Ruiz), así como de lo cotidiano y costumbrista (Leonidas Delgado). Otro rasgo marcado es el que aparece en los cuentos de miembros recientes: la timidez en desmarcarse del localismo temático, tal como ocurre en los textos de Augusto Rubio y Francisco Vásquez Carrillo.

¿Qué es lo que trae “Atravesando la nada” (Mantícora, 2010)? En primer lugar, la existencia de un momento creativo distinto. Y no lo digo únicamente por la presencia de un mayor número de miembros jóvenes, sino por la variación temática que –inclusive– el propio Pantigoso ofrece aquí: el cuento fantástico y el microcuento. Gloria Díaz Azalde, por su parte, es un verdadero hallazgo, sus dos cuentos con nulo exceso retórico e importante peso psicológico, nos convencen de una tarea cuidadosa y promisoria.

Sin embargo, los cuentos de los nuevos miembros presentan todavía altibajos (como es natural al inicio de cualquier disciplina creativa), y quizá el más logrado en este grupo sea Christian Ahumada, con sus discursos persuasivos y muy bien medidos (debido a su brevedad); mientras que en el resto está muy presente lo fantástico, lo enigmático y el plano amoroso signado por la tragedia. Característica que se repetirá en la muestra posterior, aunque con mejores resultados.

En “Reflejos y sombras” (Grupo Literario Isla Blanca, 2013) hay que prestar atención a algunos de sus nuevos miembros (Carlos Valencia, Marlon Vega, Luis Hervias y Pablo Torres), cuyas propuestas han ganado en eficacia: una prolongación de la trama más ajustada y breve, un mejor despliegue técnico (se maneja con soltura los puntos de vista narrativos) y cierto conocimiento del monólogo interior, cuyo cuidado psicológico apoya bien la verosimilitud requerible, así sea de catadura fantástica. Todo esto nos pone sobre aviso de que se trata de un nuevo grupo trabajando a conciencia y buscando labrar su camino particular.

Isla Blanca ha pasado por diversas etapas, momentos de fertilidad creativa pero también años de un insólito silencio; otras veces, se ha interesado más en la promoción que en la propia labor escritural. Su actual proceso de renovación viene trayendo, como vemos, sugerentes resultados creativos. Ojalá estos se arraiguen más y se piense siempre en conformar un grupo consciente de la responsabilidad de ser parte de la ansiada tradición cultural chimbotana.
 

Etiquetas: Compaginando
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