
Chimbote en Línea.- “Leyenda del padre”, con este título contundente y encaminándose por una historia planteada a manera de larga confidencia, Miguel Rodríguez Liñán entregó el año 2001 una novela basada íntegramente en la imagen paterna, convirtiéndola, quizá, en la muestra local más rotunda del padre como tema de ficción.
Por tratarse de un personaje real, por tocar a profundidad aspectos de una vida exagerada, y tener como telón de fondo el trepidante Chimbote de los años 70, esta novela es indispensable para entender aspectos de la personalidad social de nuestra ciudad.
Pero si de novela se trata no debemos desatender, por otra parte, a ese padre desolado que es el magistrado Serafín Beteta, de la reciente novela de Fernando Cueto, “El diluvio de Rosaura Albina”. De lo que se trata aquí es de un tormentoso conflicto padre-hija, donde Beteta saca la peor parte debido a su rígida y conservadora posición, la de pretender para Remedios un futuro que no va con aquel arrebato suyo que será la marca de su destino.
En narrativa breve, es curioso encontrar en la primera línea de lo que consideramos el primer libro de cuentos chimbotano, “Las islas blancas” (1966) de Julio Ortega, la siguiente frase: “Mi padre me miró un tanto serio. Entró al baño, salió y, como sorprendido de verme todavía allí, dijo: –Busca a Paco, dile que te dé algo… hazte hombre”. Esta historia, “El verano”, permitirá distinguir un primer grupo de cuentos con una imagen de paternidad, aunque severa, principalmente preservadora, configurada por un tipo de hogar tradicional (padre-madre-hijos).
Esto se percibe también –más adelante– en “Miseria”, otro relato del referido libro, con un padre angustiado por el difícil momento que pasa su familia debido a una huelga de pescadores. En “Los ataúdes de mi padre” de Antonio Salinas (“El bagre partido”, 1985), hallamos la imagen viva del sustento familiar y la permanente preocupación de un modesto carpintero por proporcionar a los hijos una mejor calidad de vida; mientras que en “Pescador de pesadillas” de Rogelio Peralta Vásquez (“Huerequeque”, 1985), un progenitor que vive con sus hijos una experiencia sobrenatural, se muestra en todo momento angustiado por la integridad física de estos.
No puede decirse lo mismo de Martín, el padre nostálgico de “Recuerdos de Wolfgang” de Dante Lecca (“Señora del mar”, 1998). En este relato los signos de la modernidad (exigencia de un trabajo que consume todo su tiempo y la separación de su pareja), configuran un personaje que no consigue preservar la tutela de su hijo, Wolfgang. E ingresamos entonces en un segundo aspecto de la paternidad, en el terreno de lo –socialmente conocido como– disfuncional, donde lo tradicional se ha roto y la célula familiar se diversifica, apareciendo fenómenos insólitos.
Tal como ocurre en “Alma para dos cuerpos” de Augusto Rubio (“Avenida indiferencia”, 2005) donde dos jóvenes enamorados descubren para su desdicha ser hijos del mismo padre; o como en “Scorpio”, de Gonzalo Pantigoso (“Lindero prohibido”, 2006), en el que un coronel de la policía se da con la infeliz noticia de que la mujer a la que ha mandado torturar para sacarle información es su propia hija; o en “El Mosco” de Julio Orbegozo Ríos (“En busca de un lugar”, 2010), ese padre alcohólico y ausente que no ve mejor manera de reparar los perjuicios de su nula paternidad que deseando su propia muerte abrazándose al cadáver de su pequeña hija.
Otros padres lejanos son los que hallamos en “Los amaneceres de Tatiana” y “Su primer nieto” de Dante Lecca (“La calle de las mujeres centauro”, 2015), padres que –tras revirtiendo su condición de ausentes– consiguen recuperar de cierto modo la cercanía física y emocional de sus hijos.
La presencia del padre en estas historias nos vuelca a realidades que invitan a escudriñar en los giros afectivos que ha sufrido la representación de la patria potestad en un contexto inquietante como el chimbotano.
El corpus de la narrativa local, en tal sentido, será siempre una puerta abierta a la aventura reflexiva y a descubrir nuevos signos de nuestros trastornos sociales.




