Feriado largo: santificar las fiestas o justificación al ocio y consumismo

Chimbote en Línea (Por: Yuri Vivar Miranda) No recuerdo cuando, pero creo que fue por los años del primer gobierno de Alan García, que se instauró la moda que se ha convertido en ley, la de los feriados largos.
En el 2003 el presidente Alejandro Toledo, promulgó la ley 20530 cuyo objetivo era estimular el desarrollo de la actividad turística, en especial del turismo interno, como un instrumento dinamizador de las actividades económicas locales, y un medio para contribuir con el desarrollo social del país. Otro de los objetivos fue contribuir al desarrollo del proceso de identidad e integración nacional con participación y beneficio de la comunidad.
Los objetivos, salvo algunas variantes, en la actualidad son los mismos como la de propiciar el turismo interno, y se impulse de esta manera el dinamismo de las economías locales. Otro de los elementos a decir de los voceros gubernamentales es calentar la economía nacional muy resentida en los últimos años.
Si los objetivos son claros y positivos la norma debería catalogarse como buena, sin embargo para que la norma sea buena o mala se tienen que cumplir estos objetivos y solo se pude verificar a través de los resultados.
En el año 2013 se establecieron 6 feriados largos de 4 días cada uno, que en total suman 24 días. Si a ello le agregamos los feriados individuales alcanzamos los 30 días ( un mes). El año 2015 hubo seis fines de semana largos de tres días y cuatro con cuatro días, estamos hablando en promedio de dos meses de vacaciones, ¿Se calienta o enfría la economía? , si el gasto del sector que se espera alentar es mayor a la producción mensual que se deja de producir en toda la economía entonces la norma será buena, de lo contrario será mala.
Según la Cámara de Comercio de Lima, cada feriado ocasiona pérdidas de alrededor de 400 millones de dólares. Si solamente tomamos los días que no siendo feriados regulares se decretan (12 anual en promedio) y se consigue ingresos de 72 millones según el Mincetu r( RPP 7 de octubre del 2015) los feriados largos estarían ocasionando que se deje de producir algo más de 3,936 millones de dólares anuales, que representa aproximadamente el 2% del PBI (203,000 millones al 2014).
¿Se calienta o enfría la economía?. Con el solo hecho de no decretar feriados largos tranquilamente el PBI podría subir un par de puntos y mantener la expectativa de un crecimiento mayor a 5 puntos.
Los defensores de tal norma seguro dirán que las horas no laboradas se recuperan, ¡claro!, pero habría que ser congruentes. Las 8 horas laborables no se establecieron solo como cantidad, si no por el rendimiento normal de una persona y es claro que las horas adicionales el rendimiento no es el mismo. Las horas de atención al público en estos días de recuperación por lo general no se extienden formalmente y el trabajador que recupera lo que intenta es matar la hora.
Creo entender la preocupación del gobierno ¡recuperar el dinamismo de la economía!. Hay varias formas de hacerlo, una de ellas es sin lugar a dudas incrementar el consumo, pero lo importante es el resultado de las políticas; y ésta a mi modo de ver no es la mejor, ya que no se incentiva un consumo productivo, sino por el contrario, se alienta el consumismo y el ocio.
Encaja el comentario anterior en lo que se ha escrito mucho de la cultura japonesa comparada con la latinoamericana, los latinoamericanos reclamamos más días de vacaciones, más aumentos de sueldo, más aguinaldos, la idea es ganar más trabajando menos, pero esta situación no es propia de nuestro siglo.
El origen del feriado de Semana Santa obviamente es religioso. Soy católico, no tiene que ver nada con la esencia de santificar las fiestas; sin embargo a la mayoría de feriados religiosos se la ha dado una connotación comercial.
Recuerdo haber leído el libro “Un soldado sin descanso” (Utt W. y Godfrey H.) Pag. 40 “Todos odian al Hugonote: es rico porque trabaja más y más duro que su vecino católico, cincuenta días más al año porque no observa los días de los santos. Su vida sobria es un reproche”. Los hugonotes eran los devotos protestantes de la Francia del siglo XVII.
Se dice que muchos extranjeros han llegado a nuestros países sin nada más que con fe en sí mismos, inclusive algunos sin conocer el idioma. ¿Qué pasa con nosotros?, ¿por qué nos llegan a superar los extranjeros? Creo que la respuesta es muy visible. Mientras nosotros seguimos buscando los días no laborables, los extranjeros abren sus negocios como otro día normal, nosotros no, ¡es día de asueto! Pero ahora los asuetos son normados.




