
Chimbote en Línea.- (Marco La Jara Morales *) Se vienen nuevas elecciones y los peruanos debemos saber que la política no es un juego, no es un chiste ni mucho menos un negocio, aunque nuestros políticos lo han convertido en eso.
La política es una ciencia que tiene como objetivo el estudio de las relaciones del poder; por ejemplo, el Poder Ejecutivo con el Poder Legislativo. Bajo este ejemplo debemos leer la Constitución Política, el reglamento del Congreso, involucrarnos en el derecho parlamentario, las facultades legislativas de uno y otro, e idear enroques que puedan tener como ganador al país donde un grupo político muestre mayor astucia que el otro y vaya sumando prestigio para las próximas elecciones. En los gobiernos locales se puede ver sapiencia en la implementación de mejores controles en el manejo del dinero público; o quizás en la negociación de prioridades de algunas obras o servicios por implementar, en uno u otro caso.
La política también involucra el conocer el funcionamiento de los organismos estatales, el proceso de una toma de decisión en el Estado y sobretodo la generación de políticas públicas.
Ustedes creen que la señora Melgarejo, o Yessenia Ponce, o Kalin Domínguez sepan algo de esto? O se hayan preparado con estos conceptos para llegar al poder legislativo donde hoy están, sin saber defender a nuestra región?
Waldo Ríos tuvo estos conceptos presentes cuando ofreció 500 soles por familia a quien votara por él? Con estos conceptos un político estará en condiciones de formular y analizar políticas públicas y sobretodo gestión gubernamental.
Hoy en día es absurdo buscar en el entorno familiar y amical quien ocupe un cargo de confianza en la administración pública ya que lo que se necesita es conocimiento y experiencia: conocimiento para saber hacia dónde ir y experiencia para detectar que la ruta elegida es la correcta o saber replantear a tiempo.
Los partidos políticos tienen como función el educar en política y no de robos, diezmos y ventajas ilegales como hasta ahora parece haber sido, pero sin maestros, líderes o guías que sepan de ciencia política, todo será más de lo mismo. Finalmente, existen contenidos subjetivos que si pueden ser medidos desde el ámbito político para poder acertar en la elección del gobernante capaz; éste debe tener capacidad de análisis de la realidad de su jurisdicción, lo que podremos ver en sus entrevistas en vivo; debe tener capacidad para comunicarse con solvencia, incluyendo su capacidad de redacción para dejar huella a través de la escritura en artículos y propuestas; pero como requisito fundamental debe tener sensibilidad social, aquella que necesita pasión como ingrediente, pasión por servir a una sociedad cargada de necesidades y decepciones, y no pasión por el billete.
(*) Magister en Gestión Pública




